LOGICÓN XXXV (JUBILEO 2025)
Dedicado a mi amigo, profesor y Jefe de Departamento perpétuo:
Entre tizas que trazaban el destino, fuiste el vector que marcó mi dirección;
primero guiando mi joven camino y hoy, compartiendo la misma pasión.
Tus clases no eran solo ecuaciones, eran lecciones de vida y rigor, despejando
siempre las mil incógnitas con la paciencia de un gran preceptor.
Hoy que el ciclo se cierra y se suma, tu trayectoria es un teorema perfecto,
donde el tiempo no resta ni abruma, pues dejas en nosotros tu huella y afecto.
Que tu nueva etapa sea un plano abierto, sin límites que frenen tu libertad,
con la alegría de saber, por cierto, que tu enseñanza es una constante verdad.
No hay fórmula que mida este momento, ni la de Euler, con su gracia y su
elegancia, podría describir el sentimiento de quien te vio enseñando en la
distancia.
Fuiste mi guía en días de instituto, maestro de vectores y de vida; hoy, tras
cosechar tan buen tributo, eres colega y amigo en la partida.
Allí, donde el ingenio se recrea y el cálculo se vuelve pasión, eres único en
la berrea de nuestro querido Logicón.
Míticas reuniones de departamento, entre charla, risas y cervezas, en el
Estadio o en Culito, pero con tu departamento hasta el infinito.
¡Cuántos picos reventaos! De acompañamiento, un buen tomate aliñao, y, si la
cosa se alarga, llegar al brandy a nadie le amarga.
XXXV Logicones, piruletas, tijeras e imaginación, mientras la mente vuela y se
desgarra: ¡maestro y compañero de corazón!